La edición de este año de Starcraft II World Champion Series contará como patrocinador con una de las marcas más reconocidas en el mundo, al menos en Australia, Mcdonald’s.

 

La cadena de comida rápida será la primera compañía en apoyar a WCS con eventos durante el campeonato, integración de contenido y branding para dos eventos australianos. Mcdonald’s ya había realizado promociones de cara a la audiencia de esports previamente; en 2013, sus restaurantes suecos vendieron una hamburguesa edición limitada llamada el «McNip» para promover el equipo de Counter-Strike Ninjas en Pyjamas.

 

2017 marca el regreso a un torneo en vivo para Starcraft II WCS, ya que el último torneo de estas características tuvo lugar hace cinco años. La competición regresa gracias a la reciente asociación entre Blizzard, ESL y You Know Media, un editor australiano de gaming que por primera vez está exportando sus juegos fuera del continente.

 

El CEO de You Know Media, Ryan Cunningham hacía las siguientes declaraciones: «Es un gran paso para apoyar este creciente deporte y a una gran audiencia que está hambrienta de marcas que les ayuden a evolucionar al siguiente nivel. El mérito debe ser para Blizzard, que ha sabido reconocer el potencial de esta nueva asociación y cómo los patrocinios de marca pueden mejorar y hacer crecer los deportes «.

 

El panorama de esports de Starcraft II tuvo un pequeño varapalo este mismo año, después de que la Asociación de Deportes de Corea cerrara su circuito más prestigioso, el ProLeague. Sin embargo, Blizzard parece estar preparando todo para una reaparición triunfante,  con una versión remasterizada del juego original con lanzamiento programado para este verano. Starcraft II también será uno de los esports presentados este año en el 5º Asian Indoor Martial Arts Games, que incluirá los esports como un «deporte de demostración».

 

El apoyo de Mcdonald’s a un evento de esports es un movimiento importante, ya que la compañía anunció a principios de este mes de junio que pondría fin a su acuerdo de patrocinio olímpico tres años ante de cumplirse su contrato, al parecer para “centrarse en diferentes prioridades de negocio». Este acuerdo de 40 años de duración, que se calcula en un valor aproximado de $100 millones por cada ciclo olímpico de cuatro años, ha sido retomado por el nuevo socio tecnológico de la ESL, Intel.